¿Cómo quitar la irritación de las axilas y cuidar tu piel?
Si sientes que últimamente tus axilas están irritadas y no te sientes segura de usar tu ropa favorita es momento de ver qué está provocando esta molestia y solucionar el problema.
A continuación te compartimos algunos consejos para que tus axilas luzcan radiantes y saludables en todo momento. Adóptalos en tu rutina diaria y observa el cambio en la piel de tus axilas para que te sientas cómoda y transmitas esa confianza que te caracteriza.
Exfolia tus axilas
La exfoliación es básica para limpiar a profundidad cualquier parte de tu cuerpo. Esta pequeña acción nos permite eliminar impurezas y células muertas que se acumulan en la piel, en este caso en las axilas. El momento ideal para exfoliarnos es durante el baño, ya que el vapor del agua abre los poros y prepara la piel antes de la limpieza. Procura exfoliar tus axilas una o dos veces por semana con ingredientes naturales.
No exfolies mientras la piel esté roja, adolorida, con comezón intensa o lesionada. Espera a que se recupere y, cuando esté sana, utiliza productos suaves sin frotar con fuerza.
Hidrata y humecta tus axilas
Después de toda exfoliación es importantísimo aplicar un buen hidratante para que tu piel absorba el agua y los nutrientes que necesita. Existen sueros y cremas hidratantes para cubrir esta necesidad, pero también debes tomar agua para hidratarte por dentro. Ahora que si sientes tu piel muy seca y acartonada, quiere decir que necesitas humectar tus axilas, o sea, retener la humedad en tu piel para evitar la pérdida de agua.
Si la zona está irritada, elige una hidratante sencilla, preferiblemente sin perfume, y prueba primero una pequeña cantidad sobre piel íntegra. Suspende su uso si causa ardor.
Elige un desodorante amable con tu piel
Si quieres lucir el tono de tu piel elige cualquier producto de la línea Lady Speed Stick Derma. Además de protegerte contra el mal olor y el sudor, esta línea de antitranspirantes contienen acondicionadores naturales que se adhieren a tus axilas para darle el cuidado que necesitan. Así ayuda a cuidar tu piel de manera delicada y fresca para que te sientas segura y luzcas radiante.
No apliques desodorante sobre heridas, piel abierta o inmediatamente después de una depilación que haya dejado ardor. Si un producto provoca molestias repetidas, deja de usarlo y consulta si la reacción persiste.
Lava diariamente tus axilas
La higiene personal también influye en la salud de tus axilas, por ello es necesario bañarse diario para eliminar la suciedad y malos olores provocados por el sudor. Lava muy bien las axilas con agua tibia y jabón neutro, enjuaga y no olvides secar esta área antes de aplicar tu desodorante o antitranspirante.
Elige el método de depilación que más te convenga
Existen diferentes métodos para eliminar los vellos de las axilas: con cera fría o caliente, cremas y hasta depilación láser. Todas estas técnicas son bastante efectivas, pero pueden provocar reacciones secundarias muy molestas si no las haces de manera correcta. Asegúrate de leer muy bien las instrucciones de cada producto antes de usarlo y si tienes alguna duda muy específica, consulta a tu dermatólogo de confianza.
Evita la ropa ajustada
La piel de las axilas también puede irritarse por el uso de ropa muy ajustada. Al estar en constante fricción, es común que esta parte del cuerpo se roce y provoque irritación y ardor. Para que esto no te suceda elige prendas de algodón y evita, en la medida de lo posible, las telas sintéticas, así lograrás que tus axilas respiren.